sábado, 9 de junio de 2012

Made in Japan, el mejor disco de rock duro de la historia

¿Por qué el Made in Japan de Deep Purple ha sido el disco de rock duro que más me ha marcado? Desde luego que Deep Purple no fue el primer grupo en hacer Hard Rock. Podríamos debatir sobre si todo empezó con Black Sabbath, Led Zeppelin, Grand Funk, Jimi Hendrix o los propios Purple.
Tampoco el Made in Japan fue la primera grabación en directo de rock duro que llegó a nuestras tiendas. Lo que sí considero es que fue el primer gran disco de rock que se publicó y el primer vinilo que compré, además en su primera edición de 1972. Aquí lo véis en la foto acompañado de sus hermanos pequeños.

La sensación de escuchar ese comienzo del disco con el rasgar de la aguja del plato sobre el vinilo negro. Es un sonido que los CDs no han sido capaces de reproducir y que forma parte de la magia de un formato que revive buenos tiempos. Ambiente
in crescendo con los músicos afinando sus instrumentos mientras el público aplaude y la batería empieza a marcar el ritmo. Highway star suena en una apertura de concierto que ya iba a marcar las bases de muchos grupos. Un tema potente de primer plato para calentar los ánimos y un solo de guitarra vibrante con Richie Blackmore y su Fender Stratocaster blanca como protagonistas.


Luego llega el momento del lucimiento de la voz de Ian Gillan y esos aullidos imposibles de Child in Time. Nadie se ha vuelto a atrever con esos cambios de registro y esos gritos ultraagudos al alcance de muy pocos.

Qué decir de Smoke on the water. Un clásico entre los clásicos. El riff que los guitarristas noveles aprenden a tocar. La sencillez de los acordes que animó a miles de jóvenes a hacer sus pinitos con la guitarra y que ha sido mil veces versioneado por grupos de todas las tendencias musicales como podéis ver en este vídeo.



En The mule descubrimos a uno de los mejores baterías en su mejor momento. Ian Paice nos ofrece un ejercicio impresionante en otra de las prácticas que se convertirán en un clásico de los conciertos heavies: el sólo de batería. Cuántas cazuelas y cuántas cucharas de madera habrán sentido los embates de este tema. Cuánta desesperación vecinal habrá generado el bueno de Ian Paice...

La improvisación llega con Strange Kind of Woman. Una canción un tanto melosa, alejada del rock duro actual, y más cercana a una interpretación de orquesta de fiestas de barrio, pero que también dejó su huella en ese duelo de cantante y guitarrista para emular diferentes notas con sus respectivas habilidades musicales.

Nuevo cambio de registro con Lazy en el que los ritmos marcados por el bajista Roger Glover o la armónica de Gillan destacan sobre el escenario. Y por fin el tema final, largo o alargado, de Space Truckin. Casi veinte minutos de deleite para los amantes de los teclados con un Jon Lord genial. Sonido Hammond que en algunos momentos nos devuelve a la iglesia o nos permite descubrir la inspiración de grandes compositores de la música clásica.

Todo ello acompañado por un público de un país que aquí, en Occidente, nos dejaba perplejos. Quién se puede imaginar ahora un concierto como el Made in Japan sentado en una silla y simplemente aplaudiendo al término de cada canción...

Desde estos conciertos de Japón son muchos los grupos que quisieron inmortalizar sus actuaciones en esas, entonces, extrañas y lejanas tierras. Luego llego la novedad de Moscú. En los últimos años los que más suenan son los escenarios de Australia y en un futuro seguro que China e India terminarán acogiendo grandes eventos.

Eso fue en origen el Made in Japan. Luego llegaron los CDs y la posibilidad de añadir nuevos temas. Salió el Made in Japan edición 25 aniversario con carátula negra que incluía dos CDs y tres canciones extra como Black night, Speed king o Lucille. Nada nuevo. Y como el repertorio del Made in Japan estaba formado por actuaciones sacadas de tres conciertos en Japón en 1972 (el 15, 16 de Agosto en Osaka y el 17 de agosto en Tokyo), terminaron saliendo las grabaciones íntegras en un triple CD titulado Live in Japan…pero nada que ver.

Es sin duda un disco imprescindible, aunque me quedo con la edición clásica, tanto en vinilo como CD, de tan sólo siete temas. Estos:

1. Highway Star
2. Child in Time
3. Smoke on the Water
4. The Mule (Drum Solo)
5. Strange Kind of Woman
6. Lazy
7. Space Truckin'

Ian Gillan - vocalista, congas, armónica
Ritchie Blackmore - guitarra
Jon Lord - teclados
Roger Glover - bajo
Ian Paice -batería

Pertenece a la gira del 'Machine Head' (1972)

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